Campaña | Uso masivo de mascarillas

El enfoque centralista con el cual se ha abordado la situación sanitaria en Chile, ha llevado a la población a una tensa espera que todo se resuelva bien o que tengamos suerte o que el virus efectivamente se “vuelva bueno”. Ante esta preocupación cobran sentido las acciones de autocuidado como lavarse las manos, mantener el distanciamiento social o dejar de salir.

Se ha descrito que el virus se transmite mediante gotas que puedan ser expulsadas por nuestro organismo por la boca, a través de un estornudo o al toser. Ambas acciones al ser involuntarias, a veces no dan el tiempo o simplemente no se reacciona para tomar un papel o taparse la cara con el brazo. De esta forma el virus sale de un cuerpo contagiado, quedando a través de las gotas en la cara y las superficies más cercanas. Otra forma de expulsar el virus del cuerpo, es al hablar mediante la pronunciación de ciertos fonemas, prinicpalmente sonidos fricativos o bilabiales.

El virus una vez fuera, se transmite entre las personas al tocarse, determinado como un contagio directo; o tocando superficies en común con otras personas, lo que representa un contagio indirecto. En ambos casos la persona sana, se contagia al llevarse las manos a la nariz, boca u ojos, luego de tocar alguna de las fuentes de contagio descritas como directa o indirecta. Por eso la insistencia de las autoridades sanitarias en que el lavado de manos con jabón es prioritario, dado que una persona sana no se contagia a través de la piel, más bien por llevarse las manos con el virus a su nariz, boca u ojos.

Así entonces reducir las cantidad y el volumen de gotitas o gotículas que son expulsadas de un organismo contagiado cobra relevancia, donde el uso de mascarillas y viseras protectoras faciales pueden ser de mucha ayuda. Aún cuando se ha discutido sobre la pertinencia del uso de la mascarilla, en el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) han cambiado de opinión y consideran el uso de mascarillas como una medida valiosa. Esto ante al comportamiento de los contagios por coronavirus en países de Asia, donde el uso de mascarillas era habitual por la contaminación y los brotes epidémicos vividos en 2003 y 2009 (Sars e Influenza, respectivamente)

Aún cuando resulta comprensible garantizar los insumos de protección sanitarios a los equipos de salud y no producir una demanda explosiva que genera un desabastecimiento del insumo, hoy la respuesta pueda estar en manos de los mismos habitantes de un territorio, quienes produzcan sus propias medidas de protección, así como lo han hecho en hospitales y otras partes del mundo. Con esto nos referimos a una confección casera, en una primera instancia, que pueda dar paso a una coordinación mayor para mejorar una producción colectiva, donde todos y todas quienes circulamos por razones de fuerza en un espacio público, podamos hacerlo siempre con nuestra cara cubierta con una mascarilla.

Es por esta razón que desde nuestra Consejería Regional del Bío Bío promovemos la confección a escala familiar y territorial, donde los vecinos y vecinas puedan con su manos confeccionar sus propias mascarillas. Las que puedan ser distribuidas entre los vecinos y vecinas para que sean usadas con responsabilidad y cuidados en los espacios públicos.

Insistir en las otras medidas de prevención, dado que el uso de mascarillas puede producir un falso sentimiento de seguridad, descuidando el lavado de manos y el distanciamiento social. Pero como una medida complementaria, sin la necesidad de esperar al estado o gobiernos que lo adopten como medida sanitaria para la población, resulta urgente comenzar desde ya,  como una acción autodeterminada para prevenir el contagio del coronavirus en nuestro territorio.

A continuación compartimos una publicación española, de la Academia y Estudio de Moda ASUN DOMINGUEZ, quienes liberaron un patron para la confección de una mascarilla de genero, el cual también se adjunta.

 

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